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Renoir
EAN13
9781783102204
Éditeur
Parkstone International
Date de publication
Collection
Mega Square
Langue
castillan, espagnol

Renoir

Parkstone International

Mega Square

Livre numérique

  • Aide EAN13 : 9781780420554
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Pierre-Auguste Renoir nació en Limoges, el 25 de febrero de 1841. En 1854, sus
padres lo sacaron de la escuela y le consiguieron un sitio en el taller de los
hermanos Lévy, donde aprendió a pintar porcelana. El hermano menor de Renoir,
Edmond, opinó al respecto: “A partir de lo que pintaba al carbón en las
paredes concluyeron que tenía habilidad para las artes. Así fue como nuestros
padres lo pusieron a aprender el oficio de pintor de porcelana”. Uno de los
trabajadores de los Lévy, Emile Laporte, pintaba al óleo en su tiempo libre.
Él le sugirió a Renoir que usara sus lienzos y pinturas. Este ofrecimiento
tuvo como resultado la primera pintura del futuro impresionista. En 1862,
Renoir pasó sus exámenes, ingresó en la Escuela de Bellas Artes y, al mismo
tiempo, en uno de los estudios independientes donde enseñaba Charles Gleyre,
un profesor de la Escuela. El segundo, o tal vez incluso el primero de los
grandes sucesos de este periodo en la vida de Renoir fue reunirse, en el
estudio de Gleyre, con aquellos que se convertirían en sus mejores amigos
durante el resto de su vida y que compartirían sus ideas sobre el arte. Mucho
tiempo después, cuando ya era un artista maduro, Renoir tuvo la oportunidad de
ver obras de Rembrandt en Holanda, de Velázquez, Goya y El Greco en España y
de Rafael en Italia. Sin embargo, Renoir vivió y respiró la idea de un nuevo
tipo de arte. Siempre encontró inspiración en el Louvre. “Para mí, en la era
de Gleyre, el Louvre era Delacroix”, le confesó a su hijo. Para Renoir, la
primera exhibición impresionista fue el momento en que se afirmó su visión del
arte y del artista. Este periodo de la vida de Renoir estuvo marcado por otro
acontecimiento significativo. En 1873 se mudó a Montmartre, a la casa número
35 de Rue Saint-Georges, donde vivió hasta 1884. Renoir siguió siendo leal a
Montmartre durante el resto de su vida. Aquí encontró sus temas “plein-air”,
sus modelos y hasta su familia. Fue en la década de 1870 cuando Renoir conoció
a los amigos que lo acompañarían el resto de su vida. Uno de ellos fue el
comerciante de arte Paul Durand-Ruel, que comenzó a comprar sus pinturas en
1872. En verano, Renoir siguió pintando muchas escenas de exteriores, junto
con Monet. Viajó a Argenteuil, donde Monet alquiló una casa para su familia.
Edouard Manet también trabajaba con ellos algunas veces. En 1877, en la
tercera exhibición impresionista, Renoir presentó un panorama de más de veinte
pinturas entre las que se encontraban paisajes creados en París, en el Sena,
fuera de la ciudad y en los jardines de Claude Monet; estudios de cabezas
femeninas y ramos de flores; retratos de Sisley, de la actriz Jeanne Samary,
del escritor Alphonse Daudet y del político Spuller; además de las obras El
columpio y El baile en el Moulin de la Galette. Finalmente, en la década de
1880, Renoir entró en una racha de buena suerte. Unos ricos empresarios, el
propietario de Grands Magasins du Louvre y el senador Goujon, le encargaron
unos trabajos. Sus pinturas se exhibieron en Londres y Bruselas, así como en
la Séptima Exhibición Internacional llevada a cabo en la galería de Georges
Petit en París, en 1886. En una carta a Durand-Ruel, que entonces se
encontraba en Nueva York, Renoir escribió: “Ya se inauguró la exhibición de
Petit y no va tan mal, o al menos eso dicen. Después de todo, es difícil
juzgarse a sí mismo. Creo que he logrado dar un paso para ganar el respeto del
público. Es un pequeño paso, pero es algo”.
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